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Tanto si eres un apasionado de estas fiestas y por estas fechas te posee el espíritu navideño, como si eres un grinch en potencia y todo lo que huele a celebraciones te echa para atrás, hay algunas experiencias que entran en la categoría de imprescindibles. El belén viviente que se celebra cada año en la localidad de la sierra madrileña de Buitrago del Lozoya es una de ellas.
De por sí la visita a este pueblo de caballeros y espíritu medieval, con su muralla casi intacta, sus casas blasonadas y un castillo con vistas al río Lozoya, merece la pena en cualquier época del año. No obstante los fines de semana del 15 y el 16 y del 22 y el 23 de diciembre sus calles se convierten en el escenario aún más espectacular. Casi 250 actores –además de caballos, gallinas, perdices y conejos– interpretan diferentes escenas de la época en la que nacio Jesús, cuidadas en su ubicación y caracterización para que cada una sea única y lo más fiel posible a la realidad.
Un impresionante recorrido repartido en más de 1.300 metros forma uno de los mejores planes que podemos compartir con los más pequeños en esas largas tardes de vacaciones en las que anochece rápido y a veces caemos en la trampa de pensar que no hay nada interesante que hacer. No nos equivocaremos si desafiamos al frío y, ya de paso, conseguimos que los más pequeños alucinen con otra forma de vivir la Navidad.
Como nos cuenta Andrés Muñoz, presidente de la Asociación Cultural Belén Viviente, este evento cumple 30 años y querían que fuera más espectacular que nunca. La tradición viviente nació en esta localidad en el año 1988, a raíz de un vecino de Buitrago que tenía un hermano viviendo en Bàscara, Gerona. En una visita descubrió el pesebre viviente de Bàscara y decidió trasladar la idea a su pueblo natal. La arquitectura medieval de Buitrago y su enclave natural lo convirtieron rápidamente en uno de los más espectaculares del país. "El original contaba con 14 escenas. Ahora tenemos 41 y acogemos a unas 5.000 personas al día", explica Andrés con orgullo.
"No se puede negar que el belén tiene una connotación religiosa, pero se trata de algo más: aquí tiene un gran peso la tradición. El nacimiento ya es una institución en Buitrago del Lozoya". Como también nos explica, una de las cosas que lo hacen tan particular es que se organiza gracias a una asociación sin ánimo de lucro, totalmente independiente y sin dinero público. "Exceptuando alguna subvención que conseguimos de vez en cuando", aclara su presidente.
La financiación principal se consigue de los donativos que se recogen en unas urnas al final del recorrido, de las cuotas de los asociados y de los establecimientos colaboradores del pueblo. La junta directiva está formada por nueve personas y todas ellas están implicadas personalmente en la historia de este evento. Una tradición familiar, en muchos casos, que se vive con vocación y con ganas de hacer cada año el mejor belén viviente que se pueda imaginar.
"Este año era el trigésimo aniversario y queríamos tirar la casa por la ventana. ¡Esfuerzo extra!", nos cuenta emocionado Andrés cuando le preguntamos por las novedades de esta edición. Animados por el buen resultado del año pasado, en el que se incluyó la escena nueva de El descanso del romano, este año se han animado a volver a intentar otra: El perfumista. "Ya lo habíamos intentado en otras ocasiones pero no había terminado de funcionar", cuenta el presidente.
En esta edición no solo han conseguido la veracidad y el realismo que buscaban, sino que, hablando del mundo de los perfumes, han decidido dar un paso más allá e introducir a lo largo del recorrido aromas relacionados con las diferentes escenas. Potenciar los olores. "Por ejemplo, en el mercado hay varias escenas. Están las especias, los salazones, las telas, la frutería… Hemos intentado a través de una combinación de varios inciensos trasladar a los visitantes esa mezcla de olores y aromas tan típica de los zocos, de mercado al aire libre". En el resto de las escenas también van a introducir una recreación de aromas para conseguir que viajemos inmediatamente a otra época y que todo lo que nos rodea parezca mucho más real.
La otra gran sorpresa de esta edición son los efectos especiales, de la mano de un especialista de Madrid que quería aportar su granito de arena en esta edición, que consiguen sacar aplausos entre el público o que los rostros de los más pequeños se iluminen de emoción.
El belén viviente de Buitrago del Lozoya sin duda es una alternativa de ocio diferente en Navidad. Y gracias al esfuerzo de las personas que lo organizan, cada año es una experiencia más intensa, más creíble. Eso sí, hay que armarse de paciencia, el acceso al recorrido se hace lento y puede pasar un rato largo hasta que accedemos a las primeras escenas. También es importante abrigarse muy bien, pues a esas horas y en estas fechas las temperaturas pueden ser realmente frías.
Para acceder se necesita una entrada que se reparte gratuitamente en la plaza de la Constitución de la misma localidad a partir de las 15:00 horas los días 22 y 23 de diciembre. Hay dos pases: a las 18:30 y a las 20:30 horas y se repartirán entradas hasta completar el aforo completo (2.500 entradas por función). Los niños menores de tres años no necesitan entrada.
La pequeña población de El Berrueco, al norte de la Comunidad de Madrid, también puede presumir de contar entre sus tradiciones más asentadas con un magnífico belén viviente. Como nos cuentan desde la asociación que lo organiza, este año celebran su vigésimo aniversario y está reconocido como uno de los diez mejores o nacimientos de Jesús de toda España.
Cuenta con 16 escenas en las que participan unas 150 personas, entre actores, actrices, el equipo de producción, técnicos, dirección y personal de montaje. Lo singular de la visita es que cada una de las escenas representa con teatralidad la forma de vida y costumbres de El Berrueco. Además, se desarrolla en la zona más histórica del pueblo, de gran belleza y que aún conserva su arquitectura tradicional. Para conseguir el máximo realismo, la asociación que organiza el belén viviente en la localidad tapa cualquier elemento que haga referencia a nuestra época: señales de tráfico, contadores de luz, puertas y ventanas modernas, etc.
El belén viviente de El Berrueco se celebrará los días 22 y 29 de diciembre a las 18:00 horas. La entrada es gratuita y se puede conseguir el mismo día de la presentación en el Ayuntamiento, a partir de las 13.00 (máximo cinco entradas por persona). El recorrido será realizado en grupos de unas 30 personas junto con un guía, que va narrando la historia representada y la del pueblo. La duración de la ruta es de unos 50 minutos.
Este año el belén viviente de Alalpardo celebra su vigésimo primera edición con más de cien figurantes que recrean las distintas escenas del Nacimiento de Jesús, entre ellas escenas de campo, río o los pastores que consiguen transportarnos al pasado y emocionarnos.
El año pasado esta representación amenizada con música, hogueras y una narración ambiental contó con más de 9.000 visitantes. En este caso se celebrará los días 25 y 26 de diciembre, a las 19:00 y a las 21:00 horas respectivamente, en el Parque Nuestra Señora del Rosario. La entrada es gratuita.
Este pequeño pueblo del municipio de Santa María la Real de Nieva, en la provincia de Segovia, está lleno de encanto y con apenas 40 habitantes, organiza este año de nuevo su belén viviente. Una escenificación teatral por las calles del pueblo que cada año se vuelve más popular y atrae a más turistas. El día elegido en Balisa es el próximo 22 de diciembre a las 18:00 horas.